Educación Ambiental

Uno de los problemas que imposibilita el adecuado debate de las temáticas medioambientales es la falta de información e interés de las personas. Es por esto que se requiere una educación medioambiental desde temprana edad, ya que esto permitiría articular opiniones y perspectivas sobre el debate medioambiental desde pequeños, sin embargo, para lograr una enseñanza adecuada se necesita elaborar mejores métodos para incorporarla efectivamente, es decir, incluirla o relacionarla en todas las materias que sea posible para que efectivamente los estudiantes la relacionen en todos los aspectos de su vida y así puedan crecer con una conciencia medioambiental. Por esta razón, a mi juicio el estudio de la educación ambiental se configura como un tema urgente para la sociología, ya que gracias a la nueva ley 19.300, se genera un nuevo enfoque hacia la socialización y concentración de las nuevas generaciones que con una nueva educación podrían generar sus propias conclusiones respecto al tema del medio ambiente.

Educación y medio ambiente, son de manera intrínseca, dos conceptos poseedores de una gran relevancia para las sociedades modernas. La educación es entendida, en sus aspectos principales, como una “formalización” de las prácticas sociales, como una internalización de aprendizajes con el fin de desarrollar habilidades para desenvolverse en el sistema laboral actual. Sin embargo, la educación es también el compromiso y responsabilidad que tenemos con nuestro entorno social y natural pues la idea de la educación básica, media y superior no es, creemos, formar individuos útiles al sistema, sino también actores sociales conscientes y responsables de su entorno. Es así como creemos que la nueva ley de “educación ambiental” se enmarca en este compromiso, y es un esfuerzo relevante a nivel estatal por posicionar el tema y transformar la forma de educar en lo que respecta a las ciencias naturales, o al menos, esa pareciera ser la intención.